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Archive for the ‘Legislatura’ Category

“El patrimonio en tensión” (Página12)

March 15th, 2015 Comments off

El traslado físico de un punto a otro de la Ciudad de Buenos Aires nos pone en una situación de tensión acerca de temas vinculados con el patrimonio y su forma de abordarlo por parte del Gobierno de la Ciudad y del gobierno nacional. Luego de recorrer las obras de recuperación del Transbordador Nicolás Avellaneda, en La Boca, que son parte del saneamiento integral del Riachuelo, de sentir la emoción de que ese maravilloso artefacto finalmente se recupere y se lo saque de la terapia intensiva en la que estuvo por cincuenta años, nos dirigimos a tomar café a la Confitería El Molino, en Congreso. Allí, donde grupos de entusiastas que hace años vienen bregando por la recuperación del edificio finalmente fueron escuchados.

Ambas obras son del gobierno nacional. La Dirección Nacional de Vialidad recupera el transbordador y luego de la media sanción legislativa que le falta el proyecto de recuperación de El Molino se recuperará con presupuesto del gobierno nacional. Al igual que el otro puente Nicolás Avellaneda, el más moderno, que ya fue rescatado, los edificios del Ministerio de Agricultura sobre Paseo Colón, el Palacio de Correos y Telecomunicaciones de Corrientes y Leandro N. Alem, la Casa de Gobierno en conjunto con la Aduana Taylor, el mural de Siqueiros y el Congreso Nacional. Sin nombrar otras intervenciones no específicas del patrimonio, como el subte que conectará Plaza de Mayo con Retiro, las Bodegas Giol, que a fuerza de ciencia y tecnología cambió esa zona de Palermo, la cesión del bajo autopista de La Boca en favor de la ciudad y la recuperación de la Vuelta de Rocha en el mismo barrio.

Cuántos beneficios, ejecutados con presupuesto nacional, para una ciudad, ¿no? En otros momentos y con menos dinero muchos nos las ingeniamos para recuperar la Casa de Gardel, la logia Hijos del Trabajo y su neo egipcio masón en Barracas, la gloriosa y vecina Sociedad Luz, la casa Pantano en el Abasto, el edificio de la Escuela Taller del Casco Histórico, en Brasil y Paseo Colón, hoy amenazado también por la piqueta.

Por eso no entendemos ¿cuál es el pretexto para no recuperar la casa de Filiberto en La Boca? ¿Económico? ¿El metrobus se puede cargar así porque sí un sitio de la memoria como es el Atlético y el edificio de Brasil y Paseo Colón? Y siguiendo la misma línea hacia La Boca, el edificio Marconetti, o lo que ocurrió en la plaza Intendente Alvear con el subte (Plaza Francia para los funcionarios porteños) o los autos del TC 2000 rugiendo junto al Cabildo, la Richmond y su nuevo cafecito entre un millón de pares de zapatillas, los 36 Billares, los ornamentos del mástil de Plaza Colombia, y siguen las víctimas…

Tan pobre es la atención que se tiene desde la gestión a la identidad porteña, tan viciada de argumentaciones leguleyas y económicas y tan tristes han sido, como llegar al colmo de la impotencia y enjuiciar a una ONG, como Basta de Demoler. Todos estos son sólo ejemplos que evidencian cómo, en la ciudad más importante del país, se trata el patrimonio.

Sobre las ONG y particulares demandados por el Gobierno de la Ciudad: “La defensa de los derechos de todos” por Ricardo Gil Lavedra. Nota de Opinión Clarín

March 2nd, 2015 Comments off

A diferencia de otros regímenes, una democracia robusta necesita demócratas, es decir, ciudadanos que hagan valer sus derechos y exigir  a las autoridades públicas su cumplimiento. Una ciudadanía comprometida, vigilante y activa es la mejor garantía para tener una democracia de mejor calidad.

Para eso, debemos alentar a que los ciudadanos se involucren en la defensa de las cuestiones públicas y colectivas. De este modo mejoraremos decisivamente nuestra democracia.

Al contrario, pareciera que existe un claro propósito,  al que no se encuentra ajeno el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, de intimidar a ciudadanos y organizaciones civiles, a través de acciones judiciales tendientes a silenciar los reclamos y  acallar sus protestas, por el razonable temor que provoca el ser personalmente demandado en los tribunales.

Este modo de proceder se advierte en el inicio de demandas por importantes montos en concepto de daños y perjuicios, por parte del Gobierno de la Ciudad y/o de otras entidades, contra simples ciudadanos que buscaron tutela judicial por medio de  acciones de amparo para evitar que se llevaran adelante determinadas obras que podían perjudicar a toda la comunidad.

Estas acciones civiles, verdaderas represalias, son  amenazas que no sólo constituyen una lesión grave al derecho a manifestarse libremente, sino que, además, desalienta la participación ciudadana y se convierten en un medio de censura. En el futuro, recurrir en busca de tutela judicial frente al avasallamiento de los derechos de todos (como lo es la preservación del medioambiente o la conservación del patrimonio edilicio y cultural), será un riesgo que pocos querrán correr si saben que luego pueden ser sometidos injustamente a extensos y gravosos litigios judiciales, aunque éstos sólo tengan por finalidad desalentar este tipo de acciones por parte de vecinos que buscan -de buena fe y conforme a las herramientas que provee el ordenamiento jurídico- defender intereses legítimos.

Existen varios antecedentes en los que grupos de vecinos han sido, efectivamente, demandados civilmente por la realización de acciones de amparo. Por ejemplo, la ONG “Basta de demoler”, conjuntamente con la Dra. Sonia Berjman y Santiago Pusso, fueron demandados por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires con motivo de su reclamo por la construcción de la prolongación de la línea de subterráneo H en la Plaza Francia. La ONG “Observatorio por el derecho a la Ciudad” fue demandada por haberse opuesto a la instalación del Metrobús en la Avda. Cabildo.

Recientemente, un grupo de vecinos de Coghlan fue citado a una audiencia de mediación (paso previo e ineludible para una acción posterior por daños y perjuicios) con motivo de una acción de amparo que dedujeron oportunamente contra quienes pretenden edificar en el predio ocupado por la Villa Roccatagliata, construida a principios del año 1900,  dos torres de 13 y 28 pisos, con 3 subsuelos, violando el Código de Planeamiento Urbano y lo autorizado para esa parcela.

Este grupo de vecinos  junto con las ONG “ACAEC” y “Basta de Demoler” obtuvieron una medida cautelar que impedía realizar cualquier alteración del inmueble y del predio de la Villa Roccatagliata. Sin embargo, al resolver el fondo de la cuestión, el juez de primera instancia rechazó la acción de amparo interpuesta en atención a que los planteos resultaban, en principio, prematuros. Esta decisión fue confirmada, por mayoría, por la Cámara de Apelaciones y se encuentra, actualmente, ante el Tribunal Superior de la Ciudad de Buenos Aires que debe decidir un recurso de queja interpuesto por la parte actora, es decir, por los vecinos.

Aunque aún no hay resolución definitiva sobre la cuestión, la empresa constructora, “Palacio Roccatagliata S.A”. reanudó los trabajos en la Villa, inscribió los planos y envió un claro mensaje a los vecinos que luchaban por la preservación del patrimonio edilicio: los citó a una mediación en reclamo de daños y perjurios. Es claro que estos vecinos –así como otros que han tenido similares experiencias- pueden sentirse intimidados por las notificaciones recibidas y dudarán en continuar con el reclamo legítimo que se encuentra en marcha. Casi con seguridad, no volverán, en su mayoría, a tratar de evitar desde su lugar en la sociedad –el de ciudadanos- la toma arbitraria de decisiones políticas que puedan afectar a toda la comunidad. La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha dicho que “el temor a una sanción civil desproporcionada puede ser a todas luces mucho más intimidante e inhibidor para el ejercicio de la libertad de expresión que una acción penal en tanto tiene la potencialidad de comprometer la vida personal y familiar de quien denuncia (o, en el presente caso, promueve una acción de amparo) con el resultado evidente y disvalioso de la autocensura” (caso “Fontevecchia y D’Amico vs. Argentina, sentencia del 29 de noviembre  de 2011).

Ricardo Gil Lavedra, Abogado-Ex diputado nacional

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¿Qué hay detrás de la demolición del Petit Hotel de María Julia Alsogaray?

February 28th, 2015 Comments off

Esta semana, comenzó la demolición del  Petit Hotel de Junin 1435. El mismo que fuera rematado por orden judicial para afrontar las deudas  que la ex funcionaria menemista debió afrontar con el fisco tras una causa por enriquecimiento ilícito. Lejos de la anécdota, este nuevo caso se suma a la infinidad de demoliciones de esta tipología tan poteña en peligro de demolición: el “petit hotel”.

Si bien está vigente una Ley que protege preventivamente los inmuebles anteriores al año 1941, la cual habilita a que un Consejo Asesor de Asuntos Patrimoniales (CAAP) a que evalué el valor de los edificios con pedido de demolición; La decisión de que edificios deben ser demolidos generalmente es cuestionada por los vecinos.

En este caso, no hay información de Junín 1435 en el Registro de Bienes Catalogados del Área de Protección Histórica del Ministro de Desarrollo Urbano. Además el expediente N° 17.617.923/14 de Demolición total, no figura en los registros de la Dirección General de Registro de Obras y Catastro.

La confusión aumenta cuando se accede al mismo registro pero de Junín 1445: aparecen dos fichas con la misma dirección pero con diferente número de parcela: Sección 11, Manzana 058, Parcela 018  que corresponde a  Junín 1445, un edificio de renta y Sección 11, Manzana 058, y Parcela 019 que correponde a Junin 1435, osea el Petit hotel demolido.

Ambas fichas muestran información contradictoria; la ficha de la parcela del Petit Hotel tiene la foto del edificio de renta y la ficha del edificio de renta dice este que no es anterior al año 1941 pero aún así parece haber recorrido los pasos previsto por la Ley antes mencionada ya que está dentro del catalogo preventivo con protección cautelar.

Si bien este puede ser un error burocrático, las organizaciones vecinales, entre ellas Basta de Demoler, reclaman desde el año 2011 la posibilidad de participar de las reuniones del CAAP de acuerdo al reglamento de dicho organismo para asegurar la transparencia en este tipo de deciciones.

Sin embargo, desde el Gobierno de la Ciudad se ha negado esta posibilidad donde se decide a puerta cerrada el futuro del patrimonio de todos los porteños.

Más casos en la misma cuadra:

Lejos de ser un incidente aislado, los vecinos de esta cuadra son testigos privilegiados de estos manejos y hasta el periodista de Página12 ha sido demandado por hacer públicas estas irregularidades: Hasta Diciembre de 2009, tras ser evaluado por el CAAP, el edificio de Junín 1471 estaba incluido dentro de la una Ley de protección que reunía varios inmuebles de la tipología Petit Hotel de barrio de Recoleta. Pero sorpresivamente, el Subsecretario de Planeamiento, Hector Lostri, emitió una contradictoria resolución en la que “desestima”  proteger el inmueble y habilita su demolición.

Lo contradictorio es que el CAAP había decido con anterioridad que este edificio reunía las condiciones necesarias para ser protegido legalmente con el nivel de protección cautelar. Dicho dictamen y la posterior Ley de protección se basó y fundamentó en la información provista por la Dirección de Interpretación Urbanística que depende del mismo Subsecretario de Planeamiento. No menos polémico es el hecho de la reconsideración se logró sin consultar al CAAP; que es el organismo encargado de evaluar el valor de los edificios patrimoniales.

COMUNICADO DE PRENSA: ONGs recurren a la Corte Suprema para resolver el conflicto del monumento a Colón.

February 4th, 2015 Comments off

Comunicado de prensa:

ONGs recurren a la Corte Suprema para resolver el conflicto del monumento a Colón.

Martes, 04 de febrero de 2015. Basta de Demoler y el Círculo Italiano presentaron en la Cámara Contencioso Administrativo Federal un  recurso extraordinario ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Arq Porteña 284

En dicho recurso se solicita que se revoque la sentencia de la sala V  de esa misma Cámara del  17/12/2014 en la que los magistrados dejaron sin efecto la medida cautelar que impide el traslado del monumento e impuso las costas a las Asociaciones Basta de Demoler y Círculo Italiano.

En este recurso, las asociaciones piden que se haga lugar al amparo y se resuelva sobre el fondo del asunto impidiendo que desplacen el monumento a Cristóbal Colón fuera de la plaza que lleva su nombre. Además, se solicita que se impongan costas por su orden, es decir, que los gastos y honorarios profesionales sean soportados por cada una de las partes.

Más información en: INFORME TÉCNICO SOBRE EL MONUMENTO A CRISTOBAL COLÓN Y LA PLAZA HOMÓNIMA

 

“La Corte resolverá el destino de Colón” (La Nación)

February 3rd, 2015 Comments off

Una entidad italiana pidió que el tribunal diga si es constitucional su mudanza

En un nuevo intento por frenar la mudanza del monumento a Cristóbal Colón emplazado detrás de la Casa Rosada a la Costanera Norte, la comunidad italiana recurrió a la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Le pidió que revise si no es inconstitucional la ley que aprobó el convenio firmado entre los gobiernos nacional y porteño para trasladar la estatua, que fue desmontada y yace en partes en una carpa y a la intemperie.

Arq Porteña 284

Ayer, el Círculo Italiano presentó un recurso extraordinario contra la sentencia de la Sala V de la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal, que rechazó la inconstitucionalidad y dejó sin efecto el amparo que, en primera instancia, había impedido la mudanza del grupo escultórico hasta el dictado de una sentencia definitiva.

“Ahora, el expediente debe ser elevado a la Corte Suprema, por lo tanto se trata de una sentencia que no está firme y la prohibición mantiene todo su vigor”, dijo Horacio Savoia, letrado de la mencionada entidad de la comunidad italiana.

Sustancialmente, explicó, el recurso extraordinario plantea que la ley que aprobó el convenio de colaboración entre la Nación y la Ciudad lesiona derechos garantizados por las constituciones nacional y porteña, así como convenciones internacionales a las que adhirió la Argentina en orden a la protección del patrimonio cultural y la eliminación de toda forma de discriminación.

El monumento a Colón fue donado por la colectividad italiana para el Centenario de la Revolución de Mayo, como símbolo de fraternidad. Por eso, la embestida protagonizada contra la estatua por Cristina Kirchner, primero, y con acuerdo de Mauricio Macri, después, es considerada como una discriminación a los inmigrantes o residentes italianos. Eso pese a que la Constitución nacional consagra que todos los habitantes son iguales ante la ley y establece que el Estado nacional debe fomentar la inmigración europea.

Como se recordará, el gobierno nacional planifica colocar en el lugar de Colón una estatua de Juana Azurduy.

El Círculo Italiano también considera que el convenio viola la Constitución porteña, que “garantiza la preservación, recuperación y difusión del patrimonio cultural, cualquiera sea su régimen jurídico y titularidad, la memoria y la historia de la ciudad y sus barrios”.

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“El monumento a Colón llegaría a Costanera Norte recién en 2016″ (La Nación)

January 21st, 2015 Comments off

 

Actualización sobre el monumento a Colón: “El subsecretario de Derechos Humanos porteño, Claudio Avruj, dijo a LA NACION que el traslado de monumento no se concretará hasta que la Sala V de la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal deje definitivamente sin efecto el amparo por inconstitucionalidad presentado por las asociaciones Basta de Demoler y el Círculo Italiano, contra el traslado de la estatua.”

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Sobre la poco feliz intervención del palacio Bemberg: “Entre el ridículo y la preservación” (Página12)

January 14th, 2015 Comments off

 

Los vecinos de Barracas lograron un paquete de catalogaciones, pero el caso del viejo palacio Bemberg alerta sobre el absurdo de las leyes tímidas que limitan, apenas, el negocio.

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Palacio Bemberg Montevideo 1250

La preservación de la arquitectura porteña es una criatura contradictoria, débil y manoseada por los intereses económicos de un sectorcito, el de la especulación inmobiliaria. Esta “industria” sólo piensa en crear metros cuadrados sin la menor atención a la calidad constructiva –caños de plástico, cementos mal puestos, materiales ínfimos– y mucho menos a la calidad conceptual de lo que construye. Al contrario de los que crearon nuestro patrimonio construido y pensaban también en hacerse ricos, a los de ahora no les da el piné ni para hacer una fachada. La tragedia de la destrucción de nuestros edificios es doble, porque perdemos los históricos y los reemplazan por edificios de baja calaña.

Como el gobierno del PRO es uno de especuladores, participa del negocio y lo protege del modo más simplista posible. Para comparar con una capital del capitalismo salvaje y ciudad a la que los macristas copian en lo visible, en Nueva York hay hectáreas enteras protegidas, barrios enteros –medio Brooklyn, un 25 por ciento de Manhattan– con las alturas trabadas para no romper el tejido histórico y manías socialistas como cobrarles a los especuladores lo que cueste adaptar la infraestructura a sus megaproyectos. Los macristas y sus socios en esa fenecida profesión, la arquitectura, se ponen bizcos cuando escuchan estos pecados.

Con lo que el armazón de protección patrimonial porteño es de una debilidad deliberada, una curita para salvar las apariencias y un sistema subordinado a la verdadera prioridad, que es la altura posible de construir en un lote. Excepto cuando se cataloga algo de un modo integral, preservando el edificio como un todo, se manda preservar la fachada y se deja demoler todo el interior e irse para arriba. El resultado es patético y absurdo.

Para este fin de año, el contraste entre protección “de curita” y protección efectiva queda violentamente mostrado por algo que pasó en Recoleta y algo que pasó en Barracas. El primer caso es doloroso y ridículo, y se explica porque fue atendido entre empresarios y macristas, con la gente reclamando desde afuera. El segundo caso es una alegría en la que los vecinos dieron una larga pelea y lograron resultados verdaderos.

El edificio de los Bemberg en Montevideo al 1200, frente a la plaza Vicente López, fue un caso fundacional en esta aventura de salvar los edificios. Ya a fines del gobierno de Jorge Telerman, en 2007, el flamante grupo Basta de Demoler presentó un amparo para preservar el bello edificio francés, alquilado hasta hacía poco por una dependencia judicial. Con gran crueldad, lo iban a demoler para hacer una torre vidriada de particular fealdad y mediocridad, un objeto intrusivo en un entorno donde todavía mandan edificios de época.

Basta de Demoler, con ayuda de la entonces diputada Teresa de Anchorena, encontró un argumento muy sólido para frenar el atentado. Resulta que el Bemberg estaba en trámite de catalogación en la Legislatura, pero el Ejecutivo había autorizado su demolición, una costumbre que ni el supuesto progresista Aníbal Ibarra ni el “cultural” Telerman se habían dignado cambiar. Los amparistas explicaron y la Justicia aceptó que eso era un conflicto de poderes porque una demolición por cierto impedía que los legisladores hicieran una ley de protección. La cámara, ante la apelación del gobierno de Telerman, no sólo confirmó sino que amplió a todos los casos el nuevo mecanismo: si la Legislatura consideraba un caso de catalogación, el edificio quedaba protegido hasta que se votara.

La empresa dueña del edifico Bemberg protestó y protestó, y se negó a cambiar el diseño, pese a que Anchorena hasta les alcanzó un diseño del clasicista Alejandro Moreno para mantener el estilo e irse hasta la altura máxima de un modo armónico. La firma no quiso saber nada, esperó a que se catalogara el edificio y ahí arrancó. No les fue mal, porque la Legislatura sólo aceptó preservar la fachada. La empresa demolió por completo el interior, hasta el último ladrillo, y construyó el bodrio de vidrio por adentro, ahorrándose los vidrios. Como puede verse en las fotos, hizo entrepisos para ganar metros cuadrados que asoman por el medio de las ventanas, y se fue para arriba con una caja… de vidrios.

Lo más absurdo es que todo este pastiche es vendido en la página web de la firma con un entusiasmo deprimente. El palacio Bemberg ahora se llama IQ Recoleta Plaza, y el primer absurdo es que IQ quiere decir cociente intelectual, en inglés. Ahí se afirman cosas como que “el objetivo fue recuperar un patrimonio histórico”, “conservar la arquitectura e identidad de esa época” y “embellecer nuestra ciudad”, todo fácilmente desmentible viendo las fotos de esta nota.

Luego se dice que con gran generosidad la firma mantuvo “las fachadas barrocas” del edificio; ni lo uno ni lo otro, porque ese frente no tiene nada de barroco y mantenerlo fue una obligación por ley que, como se dijo, la empresa aceptó de malísima gana. Para cerrar la comedia, se dice que “respetaron los vanos” y se preservaron las carpinterías, cosa visiblemente falsa por esos entrepisos y rejitas imitadas.

En violento contraste, Barracas está festejando una ley ómnibus de preservación de sus edificios, que muestra la potencia de los vecinos organizados. Como se sabe, ese sur porteño es un verdadero repositorio de arquitecturas porteñas, un arca, y después de muchos años de demoliciones despectivas logró bajar alturas, conservar piezas únicas y en general bajarles el copete a los especuladores. Tan fuerte es la tendencia ahora, que hasta lograron que se catalogaran edificios con los frentes pintados o con agregados. En lugares como el CAAP, que descarta o acepta las propuestas, son tan “puristas” que consideran que cualquier edificio al que le hayan hecho el menor cambio es demolible. Pero en la lista de Barracas está el hogar de ancianos de Montes de Oca 284, con un tercer piso de cubierta liviana agregado, y la esquina de Cochabamba 592, con una gran habitación en la terraza.

Las cuarenta piezas protegidas incluyen tipologías que ya están en riesgo de desaparecer, como la esquina de Cochabamba 502. Es uno de esos edificios a la italiana, bien decimonónico, con local abajo y balcón corrido arriba, criollo y europeo a la vez, que los especuladores parecen odiar en particular. E incluyen edificios por los que nadie debería temer, como el Normal 5 de Arcamendi al 700, ya que un Estado responsable por la cultura sería una garantía. Pero hasta los colegios hay que preservar por ley, para que el macrismo no los destruya con contratos para los amigos o aulas container.

El único problema que tienen estas preservaciones es que comparten con el bodrio de IQ la característica de ser apenas cautelares. Y si no se bajan las alturas en estos casos, lo que se logra es un ridículo como el pastiche de la calle Montevideo al 1200

¿Por qué el gobierno porteño nivela las calzadas con una cama de hormigón armado?

January 12th, 2015 Comments off

“Un misterio Resuelto”  Página12

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Quien pase por Diagonal Sur y Bolívar verá un gran cartel anunciando la “reposición” de adoquinados en esa zona histórica y semipeatonal. Hará bien el porteño en sospechar del cartel, porque no se trata de un empedrado real sino del empedrado “a la PRO”, con una buena cama de hormigón armado por abajo, perfectamente impermeable e inútilmente rebuscado. ¿Por qué hace esto el gobierno porteño? ¿Por qué no empedrar a la antigua, con un nivelado del terreno, una capa de tierra floja, arena y piedras? La razón es simple y previsible: la técnica antigua es más barata y no permite dar los contratos en base a cuotas de amistad, de apoyo a las empresas, porque exige alguna habilidad específica, algún saber y personal entrenado.

La novedad del asunto es que el empedrado, pegado con cemento arriba del hormigón, no está tan cómicamente desparejo como el de otras calles, notablemente del pedazo de Junín frente a la Recoleta. Sucede que los adoquines no son ni remotamente iguales, apenas parecidos, porque se contaba con que podrían hundirse tranquilos sobre la tierra y que una aplanadora dejaría la superficie que, más de un siglo después, sigue pareja y en uso.

Pero al ponerlos arriba del hormigón, de lo más duro, se nota la diferencia de tamaño en las piedras, con lo que se traquetea de mala manera desde el día de estreno. No es el caso de estas cuadras de Bolívar, porque los macristas por fin encontraron una solución satisfactoria, por lo cara y complicada, al problema.

Ahora cortan cada piedra a máquina, de modo que tengan una base plana y sean del mismo tamaño. Aun así parece que desconfiaban del asunto, porque frente a la iglesia de los jesuitas hay un tramo de la pseudo peatonal con baldosones de vereda, formando una suerte de atrio. Los fieles no tienen más que esquivar los bolardos de metal –también dejaron de usar las bolas de Chaín, de cemento y fáciles de remover– para entrar a misa.

COMUNICADO DE PRENSA DE BASTA DE DEMOLER: La Justicia ordena preservar los adoquines de Juramento.

November 20th, 2014 Comments off

COMUNICADO DE PRENSA DE BASTA DE DEMOLER

Basta de Demoler: demandados por el Gobierno de la Ciudad por proteger a Buenos Aires.

Adoquines en avenida Juramento

La Justicia ordena preservar los adoquines de Juramento

Ordena se tomen los recaudos para preservar los adoquines removidos y por removerse. Sin embargo, rechazó la suspensión de las obras.

 

 

Buenos Aires, 20/11/2014. El Juzgado en los Contencioso administrativo y Tributario N°23 secretaría  46, a cargo de  Francisco Ferrer, hizo lugar “parcialmente” a la medida cautelar solicitada por Basta de demoler en resguardo del adoquinado de la avenida Juramento, que está siendo removido para construir dársenas de hormigón para la detención de colectivos, y será cubierto por asfalto en el tramo entre la Avda. Cabildo a la Avda. Virrey Vertiz.

El Juez ordena al GCABA que “adopte las medidas que permitan garantizar la conservación y resguardo de los adoquines ya removidos (…) y los que resulte necesario remover en el futuro”.

Sin embargo, no ordena la protección del tramo de Juramento circundante al APH 44, y argumenta que la Ley 65 no ampara esta avenida y que Juramento “no integra el catálogo definitivo elaborado por la Comisión para la Preservación del patrimonio Histórico-Cultural”.

En este aspecto, la comunera Julieta Costa Díaz informó que “el listado no fue presentado a la Comuna ni a la Junta Comunal para su aprobación, como corresponde según lo establece la Ley 4806 de  empedrado”.

El tramo de Juramento entre Avda. Cabildo y Cuba

La normativa del APH 22 “Plaza Belgrano” y su entorno establece que “se mantendrán los empedrados existentes en las calzadas”, pese a lo cual el Juez no ordena detener las obras porque dado el estado avanzado de las obras “impondría a quienes circulan por la zona riesgos innecesarios y afectaría la obligación de asegurar la seguridad vial y peatonal”. Y agrega que, “en caso de demostrarse que las obras afectan el adoquinado, pueda ordenarse su restitución al estado anterior”.

Más información aquí 

Petitorio de vecinos:

La comuna 13 de Belgrano lleva juntadas más de 700 firmas solicitando la preservación del adoquinado de la Av. Juramento.

Basta de Demoler, demandada por $24 millones.

Basta de Demoler, Santiago Pusso y Sonia Berjman afrontan un juicio por “daños y perjuicios” por parte del Gobierno de la Ciudad por entender que su accionar responde a la intencionalidad de obstruir la gestión del gobierno. Esta demanda constituye un grave peligro institucional porque tiene como consecuencia amedrentar a ciudadanos y organizaciones que defienden el interés público.

Más información aquí 

Petitorio para una Ley de protección al Convento de Las Victorias

November 14th, 2014 Comments off