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Archive for the ‘Cementerio de Recoleta’ Category

Sobre la venta de Centro Cultural Recoleta: “Inmobiliaria Rodríguez Larreta, vende” (Página12)

October 13th, 2015 Comments off

“Justo cuando está por vencer la concesión del Design Center, que se alquila a precio vil, el más alto nivel del macrismo quiere vender casi todo el Centro Recoleta, en subasta.”

“Calladitos, con bajo perfil, envolviendo el negocio con lenguaje legal, los macristas están preparando una bella donación del patrimonio público. La idea es vender el Centro Cultural Recoleta en “subasta pública”, de modo que el shopping que actualmente alquila, a muy, muy buen precio el grupo IRSA, pase a ser propiedad privada, con escritura y sin molestias. No importa el nivel de catalogación del lugar, no importa su nivel simbólico. Para guardar las apariencias, hila el macrismo, basta dejar el pedacito que da hacia Alvear, el que tiene en la puerta el cartel de Centro Cultural.”

(…)

“Y agrega un alma desconfiada: tampoco es casualidad que el gobierno porteño, a través de su empresa de subtes, insistiera tanto en hacer la estación Recoleta justo al pie del shopping. De hecho, conectada directamente por medio de un túnel. Por frenar ante la justicia esta coronita pagada por los contribuyentes, Basta de Demoler y Sonia Berjman enfrentan una vengativa demanda del gobierno porteño.”

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Sobre la pésima intervención al entorno del Cementerio de la Recoleta: “El ridículo y lo ridiculizado” (Página12)

January 22nd, 2015 Comments off

Como entiende quien pase por el barrio, las obras del macrismo en Recoleta son un ejemplo difícil de empardar de baratura conceptual y material. La pasión que tiene el ministro de Planeamiento Urbano Daniel Chaín de nivelar aceras y calzadas lo llevó a extremos bastante ridículos. Nuestro Haussmann del tercer mundo hasta rompió la majestuosa entrada del cementerio para lograr esa nivelación. Pero lo que quedó estaba tan mal hecho que hoy da risa y pena.

Bolardo cementerio de la Recoleta

 

Por ejemplo, el empedrado, que tozudamente montaron sobre una cama de hormigón y estaba desnivelado desde el primer día, hoy bailó tanto que muestra baches ya profundos (una calle bien adoquinada tarda décadas en desarrollar estos agujeros). Y los bolardos de cemento, sujetados apenas por un fierrito, ya casi brillan por su ausencia porque los chicos del barrio notaron enseguida qué fácil era sacarlos y llevárselos rodando. Y ahora, la ridiculez de la obra fue ridiculizada aerosol en mano, en una suerte de instalación con las Bolas de Chaín plena de color, sonrisas y hasta florcitas.

Por supuesto, todo sigue como está porque en el PRO consideran que el mantenimiento es aburrido y que nunca hay que arreglar nada sin una jugosa licitación que permita pagar la campaña presidencial.

Bolardos rotos en Cementerio de la Recoleta

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Sobre lo bolardos del Cementerio de la Recoleta: “Chain cambia sus bolas” (Página12)

January 15th, 2015 Comments off

Bolardo cementerio de la Recoleta

En Recoleta les dibujan caritas y tienen como broma ver quién las puede hacer rodar más lejos. En el paredón del cementerio ya las apilan y no falta algún par que tiene un tablón encima para hacer un banquito. Son las ridículas bolas de cemento que mandó a instalar el gobierno porteño en la dolorosa, absurda y fea remodelación del espacio público entre el cementerio y la calle Junín, que terminó con la destrucción de los mármoles del peristilo del cementerio para nivel calle y vereda.

Bolardos rotos en Cementerio de la Recoleta

Como estos bolardos de cemento estaban tomados con apenas unos fierritos, resultaron facilísimos de sacar y hacer rodar. En homenaje a nuestro Haussmann porteño, los vecinos les pusieron las bolas de Chain, por Daniel, el altivo ministro de Planeamiento Urbano. Pues se ve que el señor funcionario pasa por el barrio y decidió hacer algo al respecto. Este martes se abre la licitación 1708/SIGAF/14 que incluye el recambio de los bolones por los bolardos “bala de cañón”, además de crear nuevos puestos para un sector de la feria y un camino alternativo desde el peristilo al paseo Chabuca Granda, lo más preocupante. Ya que hace todo esto, Chain podría sacar el empedrado retorcido y mal puesto, que ya se soltó, y dar el ejemplo de demoler la carpeta de hormigón y hacerlo colocar como manda el arte, sobre arena. Total, alguien ya cobró el contrato por hacerlo mal y ahora le puede dar otro buen contrato por rehacerlo bien, ¿no?

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“El año de la política” (Por Página12)

January 5th, 2011 No comments

Si algo dejó en claro 2010 para la causa patrimonial, es que la política es la gran herramienta para lograr cambios y limitar la especulación. Justo a tiempo para el año electoral que empieza.

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Que no sea cuestión de hacer la lista de edificios salvados, catalogados o perdidos. Y que no sea tildar en un papelito las agachadas, trampas y complicidades de funcionarios amigos de la poderosa industria inmobiliaria. Lo que aparece con toda claridad al pensar el año que cerró es que cuidar el patrimonio es como combatir a las tabacaleras: se logra con acciones grupales, politizando el asunto y creando un nuevo sentido común. Porque si esperamos que todo el mundo deje de fumar…

Esto queda absolutamente en claro con casos puntuales que tuvieron reacciones rápidas, como La Cuadra, la Asociación Santa Lucía, el Teatro Opera y hasta los benditos escalones de la Recoleta. En escalas y barrios diferentes, todos estos eventos tuvieron en común la movilización. Los vecinos de Palermo, Proteger Barracas, Basta de Demoler… primerizos u organizados, fueron los vecinos protestando que lograron salvar edificios. Los vecinos de Floresta también están en la trinchera, cuidando su flamante Area de Protección Histórica de vivos de cabotaje que siguen rompiendo casas protegidas para hacer más locales.

A estos vecinos protagonistas se les agregaron, como otro síntoma positivo, actores políticos que empezaron a entender que el patrimonio es una batalla que hay que dar. Desde la Legislatura y, sorpresa, desde la gestión, se diferenciaron de las Mesquidas y Barelas, los Chaín y los Lostri de esta vida. También hubo una patriada recordable, una tragedia con muertos, una frenada en el pavimento y un encuentro muy importante de patrimonialistas. 

Gente nueva

Los tres casos ejemplares de vecinos movilizados para salvar el patrimonio permiten ver las cosas con matices. El caso del Teatro Opera fue de una espontaneidad notable, en particular por tratarse de patrimonio intangible. Resulta que el banco Citi tiene una política internacional de adquirir lugares notables, mantener sus actividades y estamparles su nombre como publicidad. Este tipo de cosas son justificadas por los norteamericanos –cuando se dice “internacional” debe entenderse norteamericano– con vaguedades de “ciudadanía corporativa”, pero son simple y llana publicidad. En Estados Unidos a la gente le molestó este tipo de cosas, en particular cuando el Shea Stadium –el más tradicional y querido del béisbol neoyorquino– terminó de Citi Stadium. Pero se la bancaron.

El Citi, filial argentina, hizo robóticamente lo mismo, sin atender a contextos, con lo que terminó protagonizando uno de los más memorables desastres de relaciones públicas jamás vistos. Lejos de ser un evento que asociara al banco con la cultura bajo una luz positiva –“inversión social”, en el extraño lenguaje de las relaciones públicas– terminó siendo un símbolo de frivolidad adquisitiva: un banco apropiándose de la pátina creada por otros. El banco reaccionó tarde y mal, tal vez desconcertado por la buena recepción oficial –el ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi, brindando en la inauguración, feliz de que el teatro fuera ahora Citi y no Opera– y pensando que el “evento” con Mirtha Legrand de madrina cerraba la cuestión.

Para cuando se encontraron con civiles repartiendo volantes en la puerta, ni siquiera tuvieron el reflejo de parar al goruta que se dedicó a fotografiarlos como si fuera de la SIDE. La presión moral fue tal que, sin admitir error alguno, el Citi cedió y restauró el nombre viejo. El teatro se llama ahora Citi/Opera. Que Mirtha Legrand los criticara en cámara fue el fin de la resistencia del banco.

El caso del centro Santa Lucía en Barracas fue más concreto y por así decirlo tradicional. Un edificio en un barrio bajo ataque. El edificio cierra y se transforma, con esa magia de las inmobiliarias, en un terreno ocupado por alguna cosa vieja. Y los vecinos contraatacan con Proteger Barracas coordinando. Lo notable del asunto es que donde ni el CAAP ni nadie en el Ejecutivo estaba dispuesto a mover un dedo, los legisladores catalogaron el edificio y listo. Buenos reflejos de políticos que no están directamente al servicio de la industria de la destrucción-construcción, como “los profesionales” de Desarrollo Urbano.

El tercer caso fue de laboratorio, el de ver aparecer el germen de una ONG en un barrio que no la tiene. El anuncio de la demolición inminente de La Imprenta y La Cuadra creó de la nada un grupo de vecinos en esa zona de Palermo tan castigada por las demoliciones que va del Hipódromo al Hospital Militar. Hubo una asamblea muy concurrida, buena cobertura de los medios, fuertes críticas al CAAP, que en un rapto de demencia notable hasta para ellos aprobó la demolición del último stud porteño y de un edificio industrial del siglo XIX. Nuevamente, los políticos reaccionaron rápido y ambos edificios fueron catalogados.

De paso, la falta de luces del CAAP nos va a costar a los contribuyentes unos buenos pesos, ya que el estudio Churba anunció que demandará a la Ciudad por diez millones por perderse de destruir estas dos piezas patrimoniales. Ay, Churba, con un apellido tan ilustre…

Lo que no hubo caso de salvar fue el finalito de San Telmo, sobre la avenida Garay, donde ese acto de vandalismo urbano que es el Quartier San Telmo se va a alzar nomás. Es un símbolo de nuestro atraso legal que se pueda hacer una torre en un lugar así, por no hablar del caletre creativo de la empresa que todavía diseña esos objetos. Hubo una ida y vuelta de amparos y apelaciones, que demoró la obra pero no la paró.

Cales y arenas

El CAAP, ya mencionado, se terminó de hundir en el desprestigio. Este Consejo Asesor en Asuntos Patrimoniales ya estaba mostrando la hilacha desde antes, pero este 2010 dejó en claro que es una catástrofe, con pocas y honrosas excepciones. Pese a su nombre tan patrimonial, es una entidad de cabotaje que siempre está más atenta a la lógica del negocio inmobiliario que a cualquier consideración cultural. Un núcleo duro de sus miembros está formado, nada casualmente, por funcionarias públicas, de Desarrollo Urbano y de Cultura, que actúan en un unísono que debería darles pudor a las de Cultura. Tradicionalmente, siempre hubo tensión entre ambos ministerios por temas patrimoniales, asunto aparentemente solucionado con la rendición incondicional de Cultura.

La excepción más notable es la inesperada Mónica Capano, que preside la Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico Cultural de la Ciudad, antaño un sello de goma y ahora un punto de resistencia a la piqueta. No es casual que Capano sea la única persona en el CAAP que no es arquitecta y piensa las cosas desde la cultura y la sociedad. Es, por suerte, una persona firme y capaz de empacarse, ya que de otro modo no aguantaría las agresiones constantes de las funcionarias miembro.

Otro inesperado personaje del año es el defensor adjunto del pueblo porteño, Gerardo Gómez Coronado, que transformó su equipo en una herramienta de los vecinos para frenar los negocios inmobiliarios y defender la identidad de sus barrios. La Defensora Alicia Pierini tuvo la buena idea de crear este mandato, atendiendo a la idea –constitucional desde 1994– de que el patrimonio es un derecho de los porteños. Gómez Coronado puso una gran energía en temas urbanos. Los vecinos de La Cuadra, los de Floresta –hasta amenazados por matones– y los de varios barrios que se encontraron con que Macri quiere hacerles “sapitos” bajo las vías ya aprendieron a confiar en él.

En la Legislatura aparecieron figuras que empezaron a tomar el tema con más fuerza. Patricio Di Stefano, que ahora preside la Comisión de Patrimonio fundada por Teresa de Anchorena, logró el golazo notable de crear el APH de la City, que lleva el barrio histórico efectivamente de San Telmo a Plaza San Martín. Martha Varela demostró cómo cambia la textura urbana con su proyecto de la avenida Callao, aprobado en 2009, que obligó a bajar marquesinas y cambalaches visuales. Sergio Abrevaya y Eduardo Epszteyn llevaron adelante proyectos propios y, en varios casos, coordinaron políticamente que se aprobaran ideas importantes, como la renovación de la 3056 a ultimísimo momento.

Estas figuras forman un tremendo contraste con otras, como la de la diputada Silvina Pedreira, que tuvo la idea brillante de torpedear todo el magro sistema de protección de edificios patrimoniales desde la Legislatura. Con la falta de sutileza que la caracteriza, la diputada alegó la protección de la propiedad privada y quiso armarle a la ley 3056 tal papeleo que la dejaría manca y renga, inaplicable. No le fue bien.

Desde el Ejecutivo, la subsecretaria Josefina Delgado, la directora Liliana Barela y el director Antonio Ledesma decidieron este invierno darse por ofendidos por las críticas al CAAP, donde sus subordinadas se lucen por la amistad con la industria inmobiliaria. Fue un momento penoso, en particular para las que se supone son personas de la cultura. Para fin de año, ambas estaban al parecer subiendo la apuesta y gruñendo que les van a hacer juicio a varias figuras que las critican. Esto constituye una pavada, ya que ser funcionario es exponerse a las críticas de la vida pública. Como dicen los norteamericanos, si no les gusta el calor, que no entren en la cocina.

El Ejecutivo terminó arreglando los escalones del cementerio de la Recoleta, con peldaños de mármol del mismo grosor pero de diferente veta, venidos de vaya a saberse cuál demolición. Mientras esperamos que se disculpe por mentir el funcionario que le escribió a la Comisión Nacional de Monumentos que el Carrara blanco había sido retirado para su conservación –cuando todos los vecinos y este suplemento usaban de pisapapeles fragmentos rotos a mazazos– vale avisar que hasta retiraron la peligrosa rampa de acceso que algún genio de la arquitectura recubrió en granito pulido.

Lo que no tuvo remedio fueron las muertes en el gimnasio de Villa Urquiza que se derrumbó en agosto cuando le socavaron los cimientos para hacer, cuándo no, una torre. Ahí fue notable cómo el ministro Daniel Chaín y su Robin, el subsecretario Héctor Lostri, volvieron al argumento de que no pueden controlar todo y que así es la vida… hasta parecía que se lo creían.

Menos mal que hay también en esta Buenos Aires personas como José Mastrángelo y Carlos Matté, los restauradores que, de onda, arreglaron la Pirámide de Mayo para el Bicentenario. Lo hicieron porque se dieron cuenta de que nadie la había contado para el festejo, lo hicieron gratis, poniendo materiales y personal ellos mismos, y lo hicieron porque son patriotas y buena gente.

¿No querrán ser ministros porteños?

Patrimonio vivo

La quinta Vaz Ferreira en Montevideo es una experiencia realmente especial de conservación y apertura al público. Y también un ejemplo de la naturalidad con que públicos y privados trabajan juntos en Uruguay.

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Arreglando errores

March 27th, 2010 No comments

“El gobierno porteño está por arreglar, al fin, el desastre que hizo en la Recoleta. No es que vaya a reparar toda esa obra tan mal pensada y realizada, ni por supuesto que vaya a preguntar por qué el contratista pavimentó y adoquinó por encima de calzadas y veredas ya existentes, algo explicable sólo por la estupidez o la venalidad de los funcionarios. Pero al menos van a intentar revertir la destrucción del peristilo de entrada al cementerio, que sigue vallado de mala manera desde que algún álaro tomó su maza y la emprendió a martillazos contra los peldaños de mármol de Carrara que instaló Buschiazzo hace más de un siglo. Reparar el daño va a costar una pequeña fortuna que pagaremos colectivamente los porteños, agradecidos a la gestión de esos grandes arquitectos llamados Chaín, Lostri y Ortemberg.”

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Vecinos al rescate del patrimonio

January 23rd, 2010 No comments

La Nación

Vecinos al rescate del patrimonio

“Movilizados para proteger edificios y monumentos, frenan demoliciones y logran cambios en la legislación.

“Una llamada, un correo electrónico, un mensaje en Facebook, un recurso de amparo. Sea por el medio que fuere, cada vez son más los vecinos porteños quienes alertan cuando algún patrimonio arquitectónico está en riesgo. Y logran salvarlo.

Se movilizan para lograr su objetivo: salvar edificios, monumentos, plazas y conjuntos barriales de alto valor histórico. Tanto es así que, en 2009, lograron que se abriera una Defensoría adjunta que recibe sus denuncias; que se sancionara una ley que modifica procedimientos legales para demoler edificios; que se frenaran demoliciones, y hasta que el gobierno porteño diera marcha atrás en los trabajos que hacía sobre algunos monumentos.

Estas iniciativas individuales muchas veces terminan dando forma a asociaciones más grandes. Ya hay más de 44 organizaciones en una red que funciona bajo el nombre de Queremos Buenos Aires.”

Habiendo arruinado el proyecto del año 1881…

June 27th, 2009 No comments

Resoluciones para esta ciudad – Página12 – M2 – 27/6/2009

La defensora del Pueblo porteño tomó, en lo que va del mes, dos resoluciones muy importantes para el patrimonio. Alicia Pierini recibió un pedido de Basta de Demoler para que defienda los escalones de la entrada de la Recoleta destruidos a martillazos por las huestes de esos dos arquitectos tan brillantes, Sábato y Ortemberg. Habiendo arruinado el proyecto de 1881 que le encargó Torcuato de Alvear a Juan Antonio Buschiazzo, los dos cómplices se dedicaron a enviar memos y solicitudes de instrucciones para ver cómo intervenir en algo que ya estaba roto a martillazos. La defensora vio el caso y el 17 resolvió que la ciudad tiene que retrotraer lo actuado y restaurar lo destruido. En concreto, sacar la absurda rampa que construyeron bajo las columnas de la entrada y construir otra en algún otro acceso, e intimar a los contratistas para que repongan y restauren lo destruido. El plazo vence el 17 de julio.

Demoliendo el Cementerio de la Recoleta

June 9th, 2009 No comments

Un acto de barbarie

“El gobierno porteño destrozó a martillazos la escalinata de entrada del cementerio de Recoleta para hacer una rampa. Y a nadie se le ocurrió rescatar los muy valiosos —monetariamente— escalones de Carrara. Mientras, en Devoto arranca otra guerra por los adoquines.”

Dos ejemplos recientes de agresiones al patrimonio

May 27th, 2009 No comments

Agresión a un Monumento Histórico Nacional

El Gobierno de la Ciudad destruye la escalinata del Cementerio de la Recoleta

Desde principios de la semana pasada (lunes 18 de mayo), comenzó a ser destruida la escalinata de mármol del pórtico del Cementerio de la Recoleta. en el marco de las obras encaradas por la Dirección General de Obras y Proyectos del Ministerio de Desarrollo Urbano del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Cabe destacar que el día 23 de Marzo de 2009, durante una visita a la obra convocada por el arquitecto Miguel Enrique Ortemberg (Director General de Obras y Proyectos), miembros de nuestra Asociación advirtieron sobre la posible destrucción que la obra podría provocar.

El Cementerio de la Recoleta se encuentra comprendido en el APH 14 “Ámbito Recoleta”, de acuerdo a lo establecido en el Código de Planeamiento Urbano. Asimismo, su pórtico fue declarado Monumento Histórico Nacional por Decreto P.E.N. Nº 1289/2007.

A través de denuncias telefónicas realizadas por Basta de Demoler a la Comisión Nacional de Monumentos y Lugares Históricos, pudimos saber que la misma no ha sido consultada al respecto; por lo tanto, se trata de una irregularidad grave dado que cualquier intervención sobre un Monumento Histórico Nacional debe ser consultada y aprobada por dicho organismo.

El pórtico del Cementerio

Este edificio posee valores históricos, arquitectónicos y simbólicos por ser un hito dentro del circuito cultural junto al parque, la Iglesia Nuestra Señora del Pilar y el Centro Cultural Recoleta. Dicho cementerio nació como camposanto contiguo a la iglesia. En 1822 se transformó en cementerio público y se le encargó al ingeniero Próspero Catelín el diseño del trazado que aún se conserva. En 1881 el primer intendente de Buenos Aires, Torcuato de Alvear, encargó al arquitecto Juan Antonio Buschiazzo su ampliación, así como el diseño de los espacios verdes aledaños. Impulsándose así su reorganización para transformarlo en un cementerio de reminiscencias europeas, se construye el portal de orden dórico que jerarquiza el acceso y el característico muro perimetral de ladrillo de máquina.
A esta intervención, de casi 130 años, corresponde la escalinata destruida.

Fotos: Rodolfo Laffrentz

 

Los vecinos reaccionan y presentan amparo
Destruyen las plazoletas históricas de la estación Villa Devoto

El Ministerio de Ambiente y Espacio Público comenzó obras de remodelación de las antiguas plazoletas sobre la vieja estación Devoto del FC San Martín. Desde hace días puede advertirse la eliminación de cordones de granito y adoquines que están en perfecto estado de conservación y que son parte esencial del paisaje urbano del área; también se puede ver la incorporación de estructuras de hormigón y la modificación de la traza original.

Las plazoletas (tres en total) enmarcan toda un área conformada por la vieja estación, que se mantiene casi sin modificaciones desde principios de siglo XX, un antiguo vagón de tren de madera en uso como “pub” y edificaciones de distintas épocas. Todo conforma una zona que mantiene casi intactas sus características históricas y que se halla en muy buen estado de conservación, siendo centro de reunión y esparcimiento del barrio.

Además existen otros elementos históricos, tanto de diseño de la traza que data de 1890, como así también antiguos bancos de hierro forjado y madera, y columnas de alumbrado.

Vecinos movilizados

Ante esta situación, vecinos se agruparon para detener las obras y han presentado un recurso de amparo ante la justicia porteña, dado que existe desde 2008 un proyecto en estudio en la Legislatura para declarar Area de Protección Histórica a todo este conjunto.

La escalinata del Cementerio de la Recoleta

January 26th, 2009 No comments

Los escalones de la Recoleta: la saga continúa

“Esta semana pasó algo que raramente ocurre: la Defensoría del Pueblo porteño repitió un pedido de informes al Ministerio de Desarrollo Urbano, que se pasó largamente del plazo legal para responder. Es raro que los funcionarios a los que se dirige la Defensoría que capitanea Alicia Pierini contesten en los treinta días de norma, pero en general contestan lo que les preguntan. Pero este pedido del ombudsman adjunto Gerardo Gómez Coronado tiene fecha de mediados de junio y el increíble ministro Daniel Chaín todavía no se dignó responder. Se entiende cuando se sabe que el tema son los escalones del cementerio de la Recoleta, increíblemente destruidos a martillazos. Las valiosas piezas –valiosas histórica y también económicamente– siguen ahí rotas a golpes, rodeadas por un vallado que ya se está cayendo de podrido.”