Jueves, 28 de noviembre de 2013. Hoy al medio día la Legislatura dio sanción a la ley que pretende preservar empedrados históricos de Buenos Aires.

 Tras varias idas y vueltas, la ley aprobada no establece un número máximo de calles a proteger, protege todas las vías circulatorias de la red vial terciaría y ordena la realización de un inventario provisorio de las arterias adoquinadas a cargo de las comunas. Este inventario deberá ser aprobado más tarde por la Comisión de Preservación de Patrimonio Histórico y Cultural de la Ciudad de la Legislatura porteña.

La norma protege “las vías circulatorias terciarias, adyacentes y/o circundantes a  monumentos o lugares históricos de la Ciudad de Buenos Aires cuyo solado se encuentre actualmente ejecutado con empedrado o adoquinado serán mantenidas con dichos materiales a efectos de mantener la continuidad en el paisaje urbano de las arterias” y deja en claro que no podrán venderse las alredor de 50 millones de piedras en que yacen en depósitos de la ciudad.

Sin embargo, la ley no protege las vías de circulación de la red vial  secundarias  como las avenidas De los Incas, Triunvirato u otras que aún conservan su adoquinado.

Basta de Demoler  y varios vecinos hemos presentado recursos de amparo para frenar la quita de adoquines fundamentando nuestros pedidos en el valor histórico de los adoquines. Esperamos que esta ley este en coincidencia con la voluntad de los vecinos quienes prefieren una calle adoquinada con valor histórico y vehículos circulando lentamente a una calle asfaltada con mayor riesgo vial.

Solicitamos también que se cumpla el Plan de Acción Contra el Cambio Climático “Buenos Aires 2030” en el que el GCBA se comprometió junto a otras ciudades alrededor del mundo a encarar acciones para mitigar los efectos del cambio climático. En este acuerdo el GCBA se compromete a preservar las calles adoquinadas por su capacidad para disminuir el efecto “Isla de Calor”, ralentizar y absorber parte del agua de lluvia y porque, con un correcto mantenimiento, las calles adoquinadas tienen mayor vida útil, son más ecológicas y más económicas que las calles que se asfaltan periódicamente.