Mientras llueven amparos y la Defensoría del Pueblo pide que el gobierno porteño se detenga de una buena vez, el asfaltado de adoquines sigue. La foto muestra las obras en Emilio Lamarca al 1100, donde este miércoles les pedían amablemente a los frentistas que sacaran los coches. No hubo caso de hacerle entender al contratista que estaba violentando la ley al tapar las piedras… tenía un contrato firmado con el ministerio de Diego Santilli, ahora por suerte inminente ex ministro por candidato a diputado.

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