Diputados lanza una ambiciosa movida para restaurar el Palacio y consolidar sus anexos.

El plan fue presentado con pleno apoyo de los bloques radical, CC, PAN y peronista federal, un caso de transversalidad de buen pronóstico. La frutilla en el postre, el sueño de todos, es que incluya a la Confitería del Molino, extrañada en pleno por la clase política argentina. La expropiación sigue trabada y tal vez necesite un empujón político para que recuperemos ese símbolo arquitectónico de nuestro país. ¿Por qué no? Lo que Domínguez acaba de lanzar bien puede ser también el rescate de esa obra maestra.

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